martes, 5 de mayo de 2009

La odisea de Gato y Mancha

Solanet, Tschiffely, Gato y Mancha

Gato y Mancha fueron dos Caballos Criollos argentinos que, guiados por el suizo Aimé Félix Tschiffely, marcharon desde Buenos Aires, Argentina, hasta Nueva York.
Su propietario, Emilio Solanet, criador y propulsor del reconocimiento de la raza y uno de los fundadores de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos de Argentina, se los había comprado al cacique tehuelche Liempichún, en Chubut. Al momento de iniciar la travesía, Mancha, de pelaje overo, y Gato, de pelaje gateado, tenían 15 y 16 años respectivamente.
Tschiffely estaba convencido de la fortaleza de los rústicos caballos criollos. Entusiasmó a Solanet con la idea de su viaje y éste le regaló los dos caballos.
Algunas semanas fueron necesarias para que jinete y equinos se prepararan para semejante aventura, y se fijó el 24 de abril de 1925 como fecha de partida.
En el día fijado, partiendo de la Sociedad Rural Argentina en Buenos Aires, se inició una de las travesías más famosas del siglo XX. Mancha y Gato empezaron a recorrer los 21.500 km desde la ciudad de Buenos Aires hasta Nueva York , conquistando el récord mundial de distancia y también el de altura, al alcanzar los 5.900 m sobre el nivel del mar, en el paso El Cóndor, entre Potosí y Chaliapata (Bolivia).
El viaje se desarrolló en 504 etapas con un promedio de 46,2 km por día. Por entonces no había caminos en varios tramos del recorrido, y cuando existían, no se caracterizaban por su buen estado. Tschiffely tuvo que resignarse a no llevar carpa, ya que las que se podían conseguir por aquellos tiempos eran muy pesadas. Durante el viaje cruzaron varias veces la Cordillera de los Andes, y fue en esos cruces donde mayores dificultades encontraron. El escabroso terreno se eleva a más de 5.500 m y la temperatura llega a -18ºC.
El diario argentino La Nación, junto a otros medios, siguió desde sus páginas al aventurero y sus caballos. Algunas de las líneas decían así: “En Huarmey, el guía no pudo más, ni sus bestias. Los dos criollos Mancha y Gato se revolcaron, tomaron agua y después se volcaron al pasto con apetitos de leones. De Huarmey a Casma, 30 leguas, calores colosales ¡52 grados a la sombra! Sin agua, ni forraje, arena, arena, arena. Los cascos se hundían permanentemente de 6 a 15 pulgadas en la arena candente”.
Más de tres años después de haber salido de Buenos Aires, Tschiffely arribó a Nueva York el 20 de septiembre de 1928. Fueron 3 años, 4 meses y 6 días de travesía.
En la editorial del día siguiente quedó patentado el logro: “después de más de tres años y cinco meses, Aimé montado en Mancha, su fiel compañero (Gato tuvo que quedarse en la ciudad de México al ser lastimado por la coz de una mula), logró la hazaña: al llegar a la Quinta Avenida de Nueva York llevaba en los cascos de su caballo criollo el polvo de veinte naciones atravesadas de punta a punta, en un trayecto más largo y rudo que el de ningún conquistador, y sobre su pecho, en moño blanco y celeste, bien ganados como una condecoración, los colores argentinos”.
Mancha y Gato llegaron de regreso a Buenos Aires el 20 de diciembre de 1928.
Años después de culminada la travesía y de regreso en Argentina, Aimé concurre a la Estancia “El Cardal”. Va a visitar a sus amigos, a quienes hace mucho que no ve, y con quienes compartió tantos momentos de alegría y sinsabores. Se baja a la entrada de la estancia, lanza un silbido y al momento se le acercan al trote Gato y Mancha. Iban al encuentro de su preciado compañero. Aquellos heroicos caballos criollos no lo habían olvidado.
Mancha y Gato murieron el 1947 y 1944, a los 40 y 36 años de edad. Fueron cuidados hasta su muerte por el paisano Juan Dindart. Hoy se encuentran embalsamados, en exposición, en el Museo de la ciudad de Luján “Dr. Emilio Udaondo”.
Aimé Tschiffely, en tanto, siguió viajando por la Patagonia, España e Inglaterra, pero siempre volvió a la Argentina. Falleció en 1954. Su último viaje lo realizó el 22 de febrero de 1998, cuando sus cenizas abandonaron el cementerio de La Recoleta y fueron sepultadas en el campo que su amigo Solanet tenía en Ayacucho.
En conmemoración a semejante hazaña, el Honorable Senado de la Nación Argentina y la Cámara de Diputados, han designado el 20 de septiembre, día de su entrada a Nueva York como el “Día Nacional del Caballo”.

Fuente: Wilkipedia, la enciclopedia libre

domingo, 3 de mayo de 2009

El Milagro Eucarístico de Lanciano

Lanciano es una pequeña ciudad medieval que se encuentra en la costa del Mar Adriático, en la ruta entre San Giovanni Rotondo y Loreto. Su nombre significa “Lanza”, y se trata de la antigua Anxanum de los pueblos Fretanos.
En esta antigua población se conserva desde hace ya más de trece siglos el primero y más grande de los milagros eucarísticos del catolicismo.

Descripción del milagro

La parte de la hostia en el centro del círculo de carne, siguió teniendo los componentes de pan sin levadura después del milagro, tal como ocurre en cada Consagración. Se mantuvo por muchos años pero se desintegró porque el recipiente que la contenía no había sido herméticamente cerrado. La Carne y la Sangre actualmente visibles mantienen hasta la actualidad los accidentes propios de carne y sangre humana. La Carne, desde 1713, se conserva en un artístico ostensorio de plata, de la escuela napolitana, finamente cincelado. La Sangre está contenida en una rica y antigua ampolla de cristal de roca.
La Hostia-Carne, aún se conserva muy bien. El tamaño es como el de las hostias que el sacerdote eleva en las misas hoy día. Es ligeramente parda y adquiere un tinte rosáceo si se ilumina por el lado posterior. La sangre coagulada tiene un color terroso que tiende al amarillo ocre.
El Milagro de Lanciano es un continuo milagro. La Hostia convertida en Carne y el Vino convertido en Sangre, sin el uso de ningún preservativo, están aún presentes en el relicario.

Historia del Milagro Eucarístico

¿Está Jesús realmente y, substancialmente presente en la Eucaristía? Un monje de la Orden de San Basilio, quien mantenía una crisis de fe y dudaba de la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en la Eucaristía. Dudaba sobre el misterio de la transubstanciación.
Una mañana del año 700, mientras celebraba la Santa Misa, el monje después de haber pronunciado las solemnes palabras de la consagración, vio como la Santa Hostia se convirtió en un círculo de carne y el vino en sangre visible. Estaba ante un fenómeno sobrenatural visible, que lo hizo temblar y comenzó a llorar incontrolablemente de gozo y agradecimiento. Los presentes al ver la actitud del religioso se apresuraron a ir al altar y, al presenciar el milagro, empezaron a clamar pidiendo perdón y misericordia, arrodillándose en señal de respeto y gratitud por lo que presenciaban.
La carne se mantuvo intacta, pero la sangre se dividió en el cáliz en cinco partículas de diferente tamaño y formas irregulares. Inmediatamente la Hostia y las cinco partículas de sangre fueron colocadas en un relicario de marfil, estando allí hasta el año 1713, donde quedan ubicadas en su lugar actual.

Investigaciones científicas

En 1574 se hicieron pruebas de la Carne y la Sangre y se descubrió un fenómeno inexplicable. Las cinco bolitas de Sangre coagulada son de diferentes tamaños y formas. Pero cualquier combinación pesa en total lo mismo. En otras palabras, una pesa lo mismo que dos, dos pesan lo mismo que tres, y tres pesan lo mismo que cinco. Este resultado está marcado en una tabla de mármol en la iglesia.
A través de los años se han realizado muchas investigaciones, sacando muestras para ser examinadas a través de fotografías y microscopio, efectuándose además análisis químicos y patológicos. A las distintas investigaciones eclesiásticas siguieron las científicas, llevadas a cabo desde 1574, en 1970, 1971 y en 1991. En estas últimas, el eminente científico profesor Odoardo Linoli, docente en Anatomía, Histología Patológica y en Química y Microscopía Clínica, con la colaboración del profesor Ruggero Bertelli de la Universidad de Sena, se utilizaron los instrumentos científicos más modernos disponibles.
Los análisis, realizados con absoluto rigor científico y documentados por una serie de fotografías al microscopio, dieron los siguientes resultados:

· La Carne es verdadera Carne. La Sangre es verdadera Sangre.
· La Carne y la Sangre pertenecen a la especie humana.
· La Carne está constituida por el tejido muscular del corazón. En la Carne están presentes, en secciones, el miocardio, el endocardio, el nervio vago y, por el relevante espesor del miocardio, el ventrículo cardíaco izquierdo.
· La Carne es un corazón completo en su estructura esencial.
· La Carne y la Sangre tienen el mismo grupo sanguíneo: AB.
· En la Sangre se encontraron las proteínas normalmente fraccionadas, con la proporción en porcentaje, correspondiente al cuadro sero-proteico de la sangre fresca normal.
· En la Sangre también se encontraron estos minerales: cloruro, fósforo, magnesio, potasio, sodio y calcio.
· La conservación de la Carne y de la Sangre, dejadas al estado natural por espacio de doce siglos, y expuestas a la acción de agentes atmosféricos y biológicos, es de por sí un fenómeno extraordinario.


Fuente: corazones.org








jueves, 23 de abril de 2009

Leónidas y los 300 espartanos

La historia de la humanidad está llena de ejemplos de coraje, sacrificio y valentía. Uno de esos ejemplos que quedó marcado en mi memoria como uno de mis héroes favoritos fue el caso del rey Leónidas y sus 300 espartanos.
¿Quién fue Leónidas? Fue uno de los hijos de Anaxandridas II de Esparta. Sucedió en el trono, allá por los años 489 o 488 a. C., a su hermanastro Cleómenes I y se casó con Gorgo, la hija de éste. Al tener dos hermanos mayores, Cleómenes y Dorieo, no se esperaba que pudiera llegar a reinar, pero el primero falleció sin descendencia masculina, y el segundo murió poco antes que Cleómenes, en Sicilia, también sin descendencia, luchando contra los cartagineses.
En el año 480 a. C., el imperio persa estaba en plena expansión comandado por Jerjes I, quien tenía bajo su mando uno de los ejércitos más grande y poderoso de la época. Ante la amenaza de la llegada de Jerjes y su armada, los éforos de Esparta enviaron a Leónidas al frente de 300 hoplitas y 4.000 soldados aliados para bloquear al ejército persa en el paso de las Termópilas.
Los 300 hoplitas constituían la guardia real, a razón de un centenar por cada una de las tres tribus en que estaban divididos los espartanos. Este cuerpo estaba formado por ciudadanos de Esparta que contasen con algún descendiente masculino a fin de que, en el caso de fallecer en combate, no se extinguiera la familia.
Cabe destacar que si bien en un principio se decía que fueron 300 espartanos nada más los que defendieron el paso de las Termópilas, contra aproximadamente un millón de efectivos persas, las investigaciones modernas sugieren que en realidad fueron 6.000 griegos contra 250.000 persas, una fuerza impensable para la logística de la época, y que no quita el mérito a los espartanos, dada la superioridad numérica entre una fuerza y otra. En cuanto a la cantidad de griegos, eran en principio 300 espartanos, cada uno de ellos acompañado por 2 ilotas (que eran sus siervos personales), a quienes se unieron hombres de todas las colonias espartanas, y aliados como los beocios de Tespia.
Según una historia contemporánea del siglo V a. C., Leónidas iba acompañado únicamente por una fuerza pequeña porque se dirigía deliberadamente a su perdición, ya que un oráculo había vaticinado que todos los estados griegos, incluyendo Esparta, sólo podrían ser salvados con la muerte de uno de sus reyes, a lo que Leónidas habría respondido: “Yo soy ese rey”.
Varias anécdotas demuestran la valentía y bravura atribuida a los espartanos. En el primer día del sitio, el 9 de agosto de 480 a. C., cuando Jerjes exigió a los griegos la entrega de sus armas, Leónidas contestó: “Molon labe” (“Ven a tomarlas”).
Los hombres de Leónidas repelieron los ataques frontales de los persas los dos primeros días. Al tercer día, el rey dijo a sus hombres: “Desayunad bien, puesto que esta noche cenaremos en el Hades (Infierno)”.
Ese día, el griego Efialtes, traicionando a sus compatriotas, condujo a Hidarnes, general persa, por un camino entre las montañas hacia la retaguardia de los griegos. Leónidas decidió quedarse en el paso con sus 300 espartanos enviando al resto que quedaba de sus tropas a sus hogares para que cuenten la heroica historia de estos guerreros.
El emperador persa veía y no entendía como tan pocos podían hacer tanto daño a sus hombres, incluida su fuerza de elite, llamada los Inmortales ya que cada soldado que caía muerto era reemplazado inmediatamente por otro en su puesto. Fue tal el ímpetu con que lucharon los espartanos que Jerjes decidió abatirlos desde lejos con sus arqueros para no seguir perdiendo hombres. Leónidas fue alcanzado por una flecha y los últimos espartanos murieron recuperando su cuerpo para que éste no cayera en manos enemigas. La batalla duró cinco días y los persas consiguieron derrotar a los temidos espartanos, pero éstos ya habían retrasado notablemente el avance persa, lo que permitió la evacuación de Atenas y la reorganización de las tropas y fuerzas navales griegas, diezmando la moral de los persas y provocando un buen número de bajas.
Esparta enterró a Leónidas con todos los honores, incluyendo una exhibición de duelo no habitual entre los espartanos. En el lugar de su muerte se levantó un monumento con un león junto con una inscripción escrita por el poeta Simonides que decía así:
“Oh, extranjero, informa a Esparta que aquí yacemos,
todavía obedientes a sus órdenes”.



Fuente: Wilkipedia

El efímero éxito del Pony Express

"He resuelto establecer un Pony Express a Sacramento, California, a partir del 3 de abril. Tiempo: 10 días". Así decía el telegrama con que William Russell anunció el 27 de enero de 1860 su servicio postal rápido de ponis, de 240 horas (10 días), entre St. Joseph, Missouri, y Sacramento, California: 3165 km de recorrido a través de una de las partes más salvajes del territorio estadounidense. En poco más de dos meses se instalaron a lo largo de la ruta estaciones para el relevo de caballos y jinetes a intervalos regulares.
Osados jóvenes se alistaron para montar los famosos ponis, atraídos por la oportunidada de aventuras y la buena paga: 50 dólares por mes, más cuarto y comida. Tenían que ser jinetes diestros, que pudieran cabalgar hasta 160 km diarios, deteniéndose sólo por momentos cada 25 km más o menos para un rápido cambio de caballo. En este selecto grupo se incluyeron figuras legendarias, como "Buffalo Bill" Cody y "Wild Bill" Hickok. Su lema era "el correo debe pasar" y, pese a los obstáculos, pocas veces dejaron de cumplir el agotador plazo de 240 horas para la entrega. Apenas un mes después de inaugurado, el Pony Express tuvo su prueba más dura, cuando los indios paiutes de Nevada atacaron e incendiaron algunas estaciones y hostigaron a los jinetes. En total, destruyeron 7 estaciones, se perdieron 150 caballos y murieron 16 hombres. Sin embargo, el correo pasó de todos modos.
No fueron los indios ni el riguroso invierno de 1860-1861 los que pusieron fin al Pony Express 18 meses después de su lanzamiento. Requería más de 80 jinetes y 500 caballos, de modo que resultaba demasiado costoso.
Con todo, el Pony Express fue digno de su leyenda. En su breve período de operacón, sus jinetes corrieron 985000 km, equivalentes a dar 24 vueltas alrededor de la Tierra. Y sólo se perdió un valija postal.
Fuente Reader's Digest

martes, 31 de marzo de 2009

Juan Moreira

Juan Moreira nació en el partido bonaerense de La Matanza, su fecha de nacimiento es desconocida. Su vida estuvo llena de injusticias y se la ha considerado como representativa de las sufridas por el gaucho argentino, injusticias que lo llevarían a la muerte en abril de 1874 en Lobos.
Durante cerca de treinta años llevó una vida tranquila en su rancho, dedicado a la siembra y la cría de ganado. Era un hombre alto y fornido que tomaba poco alcohol y no frecuentaba las pulperías; tenía buenos modales y era buen guitarrista, actitudes que hicieran que su futura esposa, Vicenta, se enamorara de él, y se casaran con el consentimiento del padre de ella, hombre muy respetado en el lugar.
Casualmente el casamiento sería el inicio de todos sus problemas ya que el Teniente Alcalde de la zona, conocido como Don Francisco, quien también pretendía a Vicenta, empezó a perseguirlo acusándolo de hechos injustificables. La primera multa que recibió de Don Francisco fue por la celebración de la fiesta de casamiento sin su autorización, por la que tuvo que pagar 500 pesos.
Por esos días Moreira le había prestado a Sardetti, al almacenero del pueblo, unos 10.000 pesos. Como éste no devolvía lo prestado, Moreira, sin documentación que lo avalara, presentó la denuncia ante el Teniente Alcalde. No se sabe con certeza si Sardetti y Don Francisco se habían puesto de acuerdo, pero el almacenero negó la deuda y Moreira fue castigado con 48 horas de cepo, acusado de reclamar lo que no era suyo. Indignado por la situación, le juró a Sardetti una puñalada por cada mil pesos que le debía. Cumplió su juramento en un duelo a cuchillo en el propio almacén de su deudor y a su regreso al rancho tuvo que pelear contra Don Francisco y cuatro soldados que lo acompañaban En el enfrentamiento Don Francisco y dos soldados perdieron la vida.
Fue a partir de este acontecimiento que empezó a ganar fama en la región. Tuvo más peleas, que siguió ganando, muchas de las cuales eran desafíos de otros gauchos que querían probar su destreza.
Con el tiempo empezó a trabajar como guardaespaldas de políticos a cambio de "limpiar su nombre", promesa nunca cumpida.
Tenía sólo un caballo, un pequeño perro llamado "Cacique", un poncho, dos trabucos y un facón característico por la forma de C de su guardamonte. Recorrió las ciudades de Navarro, Las Heras, Lobos, 25 de Mayo, y pasó algún tiempo en las tolderías del cacique Coliqueo.
En abril de 1874 el juez de paz de Lobos, Casimiro Villamayor, por orden del gobernador Mariano Acosta, envía 25 hombres que, al mando del comandante Bosch, perteneciente a la policía de Buenos Aires, lo rodean en el almacén y pulpería "La Estrella". Juan Moreira peleó con todas sus fuerzas, pero justo cuando estaba a punto de escalar la tapia que lo separaba de su caballo es herido por el sargento Chirino, quien le perfora el pulmón izquierdo. Sin embargo, alcanza a disparar con su trabuco por lo que Chirino pierde un ojo; Moreira cae, logra levantarse y hiere a Eulogio Varela.
Juan Moreira muere y de esta forma se convierte hasta estos días en uno de los personajes populares más conocidos de la Argentina.
Sus restos mortales se encuentran en el cementerio de Lobos. En el museo "Juan Domingo Perón" situado en la misma ciudad, se pueden apreciar algunos de sus efectos personales, como su daga, y también su cráneo.


Cartel de la Película "Juan Moreira" de Leonardo Favio

lunes, 30 de marzo de 2009

Caballo Loco, un coloso en construcción

¿QUIÉN FUE CABALLO LOCO?

Tasunka witko (“Su-Caballo-es-Loco”, en lengua sioux), o Caballo Loco (en su traducción del inglés Crazy Horse), nació el 4 de diciembre de 1840 y murió el 5 de septiembre de 1877, era jefe de los Sioux Oglala, tribu famosa por el valor de sus guerreros en las batallas.Reconocido por su propio pueblo como un dirigente visionario comprometido con la preservación de las tradiciones y los valores sioux, llevó a su pueblo a una guerra contra los blancos para recuperar sus tierras. Su nombre le fue dado por soñar con un caballo salvaje.
Cuando los colonos y el ejército de Estados Unidos se lanzaron a la invasión del territorio indio, Caballo Loco, junto con Toro Sentado y Nube Roja, formó una alianza para combatirlos. Dotado de gran capacidad táctica y destreza en el combate, infligió una dura derrota al ejército en Fetterman con el General Adrián Vicente a la cabeza (1866). La presión de los colonos y los constantes enfrentamientos que provocaban los indios, empujaron al gobierno a establecer un tratado de paz en Fuerte Laramie en 1868, en el que asignaba a lakotas y cheyennes terrenos propios bajo su jurisdicción. Sin embargo Caballo Loco no aceptó el acuerdo, marchando con su pueblo fuera de la gran reserva sioux que fijara el gobierno.
Para someter a éste y otros pueblos situados fuera de los límites, se emprendió una gran campaña militar en 1876, en la que se produjeron las victorias indias de Rosebud River y Little Big Horn, en esta última moriría el famoso general Custer. La presión del ejército obligó a Caballo Loco a rendirse, siendo confinado en Fort Robinson. A las pocas semanas, el 5 de septiembre de 1877, murió asesinado a bayonetazos.




EL COLOSO



Crazy Horse Memorial Sculpture, la que va a ser la escultura más grande del mundo, en Black Hills, Dakota del Sur, USA, medirá 195 m de largo por 172 m de altura.




El perfil ceñudo de Caballo Loco se adivina desde lejos, encaramado a aquella mole de roca que cabalga con brío sobre el verde mar de las Colinas Negras. Su rostro gigante, perfectamente pulido sobre el granito, es tan alto como un edificio de nueve pisos. Su brazo extendido, apuntando al infinito, abarca lo que un campo de fútbol. Aunque lo más arduo será dar forma al caballo, la cabeza medirá 27 m. El artista que quiso dedicar al gran jefe indio la estatua más colosal de la Tierra se llamó Korczak Ziolkowski. 60 años han hecho falta para quitarle 8 millones de toneladas de piedra a la montaña, y pasarán quizá otros tantos más para que veamos al coloso completo, en el que siguen trabajando Ruth, la mujer del artista, y siete de sus diez hijos.



Korczak Ziolkowski con su maqueta
Ziolkowsky tuvo la idea de hacer algo distinto a los bustos de los presidentes del Monte Rushmore, algo imponente y desafiante. El escultor hizo un boceto que llegó al alma de los sioux: Caballo Loco, a lomos de su corcel y apuntando con el brazo izquierdo "a las tierras donde yacen sus muertos". La obra comenzó en mayo de 1948. La primera explosión hizo saltar por el aire 10 toneladas de granito. Despacio, aunque seguro, el escultor fue ganándole la batalla a la montaña a golpe de dinamita. Subsistía a base de donaciones, rechazó una millonaria subvención del estado porque no quería que se apropiaran de su proyecto y traiconaran la causa india.

Ziolkowski, herido de muerte por su amor a la que consideraba su montaña: decenas de huesos rotos, cuatro operaciones de espalda, artritis crónica, dos ataques al corazón... muere en 1982. Antes de morir tiene energías para ayudar a sus hijos a dibujar sobre la roca la silueta del caballo. Su mujer, Ruth, toma entonces el mando, y se compromete a seguir su sueño. Decidieron terminar la cabeza y tenerla lista para el 50 aniversario. Las voladuras comenzaron en lo más alto de la montaña a principios de 1990. Un equipo de alpinistas, adiestrados en el manejo de los martillos neumáticos y las antorchas, comenzó a pulir la frente y a descender hacia las cejas. En el verano del 91, Caballo Loco, abrió por primera vez los ojos, de dos metros de alto por seis de ancho cada uno. En la primavera del 94 emergió la prominente nariz. Dos explosiones simétricas perfilaron los pómulos en 1995, y del 96 al 98 se trabajaron los labios y el mentón. Con una mano de fuego barnizaron de rosa el granito, y la cabeza estuvo lista para el cincuentenario. Fue el 2 de junio de 1998 con la familia Ziolkowski a pleno.

"No me cabe duda de que el sueño de Korczak continuará adelante", afirma Ruth. "Ahora empezaremos con el caballo, y puede que nos lleve una o dos generaciones acabarlo. Tal vez sean los nietos de mis nietos quienes lo acaben, quien sabe", concluye. El monumento a Caballo Loco rivaliza ya con el de los presidentes en el Monte Rushmore, y atrae todos los años a más de un millón de visitantes. Paradojas del destino, para llegar a él, no hay más remedio que orientarse buscando el pueblo dedicado a su encarnizado enemigo, el general Custer.

Así se verá una vez terminado:

sábado, 28 de marzo de 2009

Las 10 estatuas más grandes del mundo

A la pregunta de cuál es la estatua más alta el mundo, muchos pensarán en la Estatua de la Libertad, quizá la Esfinge de Gizeh, o el Cristo del Corcovado. Si bien son célebres, ninguna de ellas es la más alta. Por más de 1250 años, esta distinción correspondió al Buda Dafo de Leshan, China. Dede su construcción en el año 713 había sido inalcanzable, hasta que en 1967 el título la fue arrebatado por La Patria LLama, ubicada en Volgogrado, Rusia. Pero aún ésta ha quedado chica al lado de los colosos de la actualidad. En este momento se encuentra en construcción la que sería la escultura más grande de la historia: el Monumento a Caballo Loco, a la cual me referiré en una entrada aparte.
A continuación les muestro imágenes de las 10 más altas de la actualidad:

1.- USHIKU (JAPÓN) - 120 METROS

2.- SANYA (CHINA) - 108 METROS
3.- EMPERADORES Y Y YANDI (CHINA) - 103 METROS
4.- PATRIA (UCRANIA) - 102 METROS

5.- PEDRO EL GRANDE (RUSIA) - 94 METROS


6.- LA PATRIA LLAMA (RUSIA) 85 METROS

7.- BUDA DAFO DE LESHAN (CHINA) - 71 METROS

8.- BUDA DE BAMYAN (AFGANISTÁN) - 55 METROS

9.- ESTATUA DE LA LIBERTAD (EUA) - 47 METROS

10.- CRISTO DEL CORCOVADO (BRASIL) - 32 METROS

viernes, 27 de marzo de 2009

El mejor bailarín del mundo

Vaslav Nijinsky literalmente saltó a la fama en San Petersburgo en 1907, cuando a la edad de 16 años, bailó un solo por primera vez en público. El auditorio enloqueció y lo aclamó como "la octava maravilla del mundo".
Tuvo un éxito enorme en su vida. La ligereza y expresividad de su estilo, su belleza física, su virtuosismo y talento dramático asombraron a todos los que lo vieron bailar. Pero lo que volvía frenético al público era su extraordinaria habilidad para elevarse a gran altura y, en un aparente desafío a la fuerza de gravedad, permanecer en el aire antes de tocar el suelo. Como decían sus admiradores, Nijinsky se elevaba "como un cohete... y descendía como una pluma".
Donde más se vio la superioridad de este bailarín fenomenal fue en la presentación en París de "El espectro de la rosa", ballet creado especialmente para él en 1911. Vestido con un taje cubierto de pétalos de rosa, ejecutó un salto espectacular desde una ventana al escenario. Sedice que su ayuda de cámara hizo una fortuna vendiendo los pétalos de su vestimenta.
No fue ajeno a la polémica. Por ejemplo, en 1912 su coreografía erótica para "La siesta del fauno" disgustó a muchos y encantó a otros. Los críticos hablaron de "un fauno lascivo, obsceno, de movimientos vulgares"; no obstante, el espectáculo fue un éxito. Y cuando se pidió a la policía de París que impidiera más funciones a causa de la supuesta obscenidad, se negó a hacerlo.
Un año después, "La consagración de la primavera", para la cual Nijinsky creó la coreografía con un estilo de avanzada para la no menos revolucionaria música de Igor Stravinsky, provocó insultos, abucheos, silbidos y peleas entre el público parisino, que ahogó la música e hizo que varios bailarines lloraran. Sin embargo, hoy se considera uno de los clásicos del ballet moderno.
La carrera de Nijinsky como bailarín y coreógrafo fue efímera. En 1916 sufrió una depresión nerviosa, y antes de un año se le diagnosticó esquizofrenia. Tras una última presentación privada, en 1919, dejó el ballet. Aunque murió en Londres en 1950, la leyenda perdura.

Fuente: Reader's Digest